viernes, 23 de octubre de 2015

BAMOS VIEN


Tendremos que dar por hecho que este mensaje que me envió una compañera después de encontrárselo en su muro de Facebook, está como diríamos en Twitter, en modo: #ironíaon. No podemos negar el ingenio de este "escribidor" de paredes callejeras porque ha sido capaz de resumir la actual situación social, política y económica en dos palabras (im-presionante).
Los que ya pertenecemos al “club de los tas” (treinta, cuarenta, cincuenta, etc) casi es inevitable que nos venga a la memoria y ya ha 18 años, lo que los abulenses pudieron oír e incluso algunos escuchar, un tercer día de marzo en un legendario mitin, al ex presidente Aznar repetir hasta tres veces, como simulando a San Pedro, la lapidaria frase de "España va bien" y la posterior proliferación de chistes y mofa que supuso.
En la actualidad, el Presidente Rajoy, afirma que “España va mejor”. Desde luego que si situamos la comparación en el año 1997 no PODEMOS ponerlo en duda: los CIUDADANOS hemos podido disfrutar de dos Campeonatos de Europa y un Mundial. Impensable en tiempos de la “España va bien”. Pero desgraciadamente, no sólo de fútbol vive el hombre…
En la actual España de los años 10, algunos “vamos bien” y otros “bamos vien”. Pero esto siempre ha pasado y pasará en un país con tendencia a negativizar los triunfos y los fracasos por igual: ¡España es así! Aunque tengo la sensación que los españoles (no sé si también los catalanes) cada vez tenemos más claro que debemos cambiar esta situación. Estamos cansados de los políticos que no saben lo que cuesta un café en el bar de la esquina porque ya no pasean por las esquinas. Estamos hartos de la chatarra visual que en forma de televisión nos muestra una realidad irreal. Estamos hasta los mismísimos que nos digan como tenemos que escribir el titular de esta modesta opinión. La desafección política se ha instalado en el sofá de nuestras casas y amenaza con acompañarnos incluso más tiempo que la hipoteca. 
Einsten afirmaba que “cada uno ve lo que sabe”. En este sentido nos estamos haciendo tan ignorantes que apenas nos queda visión para ver si vamos bien con “v” o con “b”. El actual movimiento de desaprendizaje político oculta las verdaderas reglas de ortografía que una sociedad moderna debería mantener y cuidar. Menos mal que Dios escribe derecho con renglones torcidos (poco tiene que ver Dios en todo esto) y permite que aparezcan otros modelos más cercanos con los que el pueblo se identifica aunque quizás ni sepan nada de ortografía política y no sepan discernir entre la “b” y la “v”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario